PROBLEMA DEL CLIENTE
Parte de la red informática ubicada en el centro educativo dejó de conectarse al mundo, lo que imposibilitó la continuación de las operaciones.
NUESTRA SOLUCIÓN
Paradójicamente, la solución a este problema resultó ser trivialmente sencilla y, lo que es más importante, estaba literalmente al alcance de nuestro cliente. Porque el culpable de todo el alboroto era… un interruptor suspendido, que simplemente había que reajustar.
Sólo una parte de la red no respondía, así que sabíamos que no podía ser el dispositivo al que estaban conectadas todas las estaciones de trabajo.
Nuestro ingeniero acudió al lugar, donde localizó rápidamente (oculto tras un armario) un interruptor no autorizado, que también fue reiniciado.
Por último, instruimos al cliente sobre dichos dispositivos y cómo reiniciarlos. También señalamos la necesidad de ampliar la red lógica, para evitar este tipo de situaciones en el futuro.


